Los modernitos aterrizan con agenda cargada: Irene Ramírez llega nerviosa por los Premios Goya, con facturas de cine incluidas; Emilio Doménech plantea el gran dilema tecnológico del momento: el 'RAMageddon', la posible escasez de chips por el apetito voraz de la IA, que podría encarecer móviles, portátiles y consolas.Entre multipantallas, gadgets prescindibles y oyentes confesando qué aparato tirarían por la ventana, el debate deriva en algo más profundo: ¿estamos preparados para una IA que transforme el empleo y la economía?Y en el semáforo WATIF, tres destellos: luz roja para el pánico bursátil provocado por un informe viral sobre inteligencia artificial; luz verde para la creatividad humana, capaz incluso de usar Tinder para conseguir entrevistas de trabajo.